Plasma Rico en Plaquetas

El tratamiento conocido como Plasma Rico en Plaquetas (PRP), es el tratamiento que por excelencia consigue alcanzar la belleza a través de la naturalidad, pues nada más natural que nuestras propias células para rejuvenecer nuestra piel.

Desde hace ya unos años, el tratamiento con células madre y con PRP ha venido sonando fuerte por distintos procedimientos, como puede ser la recogida de sangre del cordón umbilical, o como terapia regeneradora de tejidos colágenos  como tendones, músculos y cartílago articular con PRP.

Ha sido más recientemente cuando este interesante poder reparador en este tipo de tejidos, se ha extendido al uso en la Medicina Estética.

El procedimiento consiste en utilizar nuestra sangre para obtener un concentrado de plaquetas, que están repletas de unas citoquinas (proteínas biológicamente activas) llamadas Factores de Crecimiento. Esos factores tienen la capacidad de actuar sobre las células principales de la piel (fibroblastos) estimulando su multiplicación y la aceleración por parte de los mismos en la producción de fibras colágenas. De este modo,en los últimos años se ha demostrado que la aplicación con inyección subcutánea del PRP inducen cambios muy positivos en la piel envejecida ya que:

  • Restaura la capacidad de reparación de la misma (capacidad que se va deteriorando con la edad).
  • Produce nuevas fibras colágenas y elásticas, y por tanto aumenta el grosor y la elasticidad de la piel.
  • Estimula también la síntesis de ácido hialurónico, principal elemento que retiene el agua en la piel, mejorando el brillo, la suavidad y la luminosidad de la misma.

¿Cómo se obtienen los factores de crecimiento plaquetario del plasma rico en plaquetas?

EL procedimiento consiste en realizar una extracción de sangre estándar al paciente y centrifugarla durante 5 minutos. Todo este proceso se realiza con la máxima esterilidad y asepsia. Tras la centrifugación, se produce una separación del plasma con el resto de la sangre, y ese plasma es el que inyectamos al paciente por medio de una técnica normal de mesoterapia (inyecciones intradérmicas). La posibilidad de alergia o rechazo no existe, porque se trata de una parte de la sangre del propio paciente (sangre autóloga), y como efecto secundario, sólo puede aparecer algún pequeño hematoma porque es un técnica que se realiza mediante micropunciones.

Este tratamiento es recomendable a partir de los 30 años, es decir, en cuanto la piel empieza a perder parte de su potencial reparador, o cuando los signos del envejecimiento han comenzado a aparecer. Este potencial reparador se ve amenazado con el estrés y sobretodo con el daño solar. Existen estudios que valoran la capacidad de regeneración que se devuelve a la piel con este tratamiento, como la capacidad que se tenía con 10 años menos, es decir, que a una paciente de 30 le devolvería el poder de regeneración de 20, y a una de 60 el de 50... Y ésto lo podemos hacer gracias a nuestros propios factores de crecimiento estimulando a los fibroblastos que son auténticas fábricas de juventud.

El protocolo completo consiste en tres sesiones separadas de 5 semanas, y en ocasiones ayudadas de mesoterapias de combinados vitamínicos y ácido hialurónico, sobretodo en pieles muy fotoenvejecidas. Una única sesión después del verano para pieles menos dañadas, puede ser suficiente para ayudar a la piel con su proceso reparador.

Pincha en la imagen para ver el vídeo