Objetivo: recuperar el colágeno

El colágeno es una proteína, la más abundante en el cuerpo humano. Es sintetizado por unas células llamadas fibroblastos y los aminoácidos principales en su síntesis son la glicina, prolina, arginina e hidroxiprolina.

Su función es dar fuerza y elasticidad a varios órganos entre los que destaca la piel, pues en ella tiene además la capacidad de captar agua favoreciendo así una piel con un aspecto terso, hidratado y en resumen, más joven. A mayor concentración de colágeno y mayor calidad y correcta disposición del mismo, la piel va a engrosarse y a hacerse más densa y resistente a la formación de arrugas y a la flacidez.

El problema es que con el paso del tiempo, la formación de colágeno disminuye y el existente se deteriora, perdiendo grosor y elasticidad y afectando directamente a la calidad de la piel y a las articulaciones.

Es por este motivo que la recuperación del colágeno se ha convertido en uno de nuestros principales objetivos y para ellos nos valemos de tratamientos que consiguen estimular su formación y su calidad como los peelings, la mesoterapia, la terapia con células madre o la radiofrecuencia, terapias que mediante uno u otro mecanismo, consiguen un estímulo sobre el fibroblasto. Hoy, con el avance de la Medicina Antienvejecimiento y la Nutricosmética, ayudar a estas técnicas preparando el "terreno" con suplementación vía oral de aminoácidos, oligoelementos, vitaminas y el propio colágeno hidrolizado, está ofreciendo unos resultados muy satisfactorios.

Existen alimentos ricos en colágeno como la soja, suplementos que ayudan a su síntesis como la vitamina C y el Omega 3, y preparados comercializados de colágeno hidrolizado. Todos ayudan a mejorar la calidad y producción de esta proteína y por tanto contribuyen retrasar el envejecimiento de nuestra piel.